Ocho y media
Dentro de mis sueños está esa última mirada
Que se clava como vida paralela en estos años de mi vida,
Para no perderte cuando estoy durmiendo
Para no caer en que estás tan lejos...
Y volver a perder por tí la cabeza.
Una calma de quince
Un secuestro al enfoque exacto de semejante travesura
Tardes largas entre piel mojada
Y la luna escondida para no tener cómplices
Si te vas un dia...
El sol quema las penas
Y es mejor porque sé que te irías
y mientras te ríes,
Sueñas con la que viste una vez llorar
Sin dejar que vuelva a pasar.
Hijo del sol
Quizás una caricia pueda salvar esto
Que en tu piel con restos de luna,
Vestí de saliva
Con líneas tan perfectas...
Colores tan tuyos como en carmesí
En las que quiero perderme de nuevo
Y ser tan pura
Como en tus brazos fuí un momento.

argivo dijo
Recuperar esa pristinidad, aliento de los tiempos del pedernal lustrando nuevos fuegos, cuandos las hojas eran piel húmeda, y el humus, apenas cxogía de las primeras fragancias, perfumes naturales. Un abrazo estrecho, sol de medianoche. Argivo
26 Febrero 2009 | 04:59 AM